Productividad y el Estudio del Trabajo
Dada la acuciante necesidad que existe en España de incrementar la productividad y que una parte muy importante del insumo es el coste de la mano de obra, ya desde hace tiempo las empresas recurren a especialistas para que les ayuden a mejorar la productividad de la mano de obra.
Uno de los instrumentos más eficaces que se puede utilizar es el estudio del trabajo.
La OIT define el estudio del trabajo de la siguiente manera:
“El estudio del trabajo, es el examen sistemático de los métodos para realizar actividades con el fin de mejorar la utilización eficaz de los recursos y establecer normas de rendimiento con respecto a las actividades que se están realizando”.
Por tanto el estudio del trabajo tiene por objeto examinar la manera que se está realizando una actividad. Simplificar o modificar el proceso operativo para reducir el trabajo innecesario o excesivo, o el uso antieconómico de recursos. Fijando a su vez el tiempo normal para la realización de esa actividad.
La relación entre productividad y estudio de trabajo, es evidente.
Según la OIT en su publicación Introducción al Estudio del Trabajo, gracias al estudio del trabajo se reduce el tiempo de realización de la actividad en un 20%. Simplemente como resultado de una ordenación o simplificación del método de trabajo, sin gastos adicionales.
El estudio de trabajo, comprende dos áreas que son el estudio de métodos y la medición del trabajo. La OIT los define así.
“El estudio de métodos es el registro y examen crítico sistemático de los modos de realizar las actividades, con el fin de efectuar mejoras”.
“La medición del trabajo es la aplicación de técnicas para determinar el tiempo que invierte un trabajador cualificado en llevar a cabo una tarea según una norma establecida”.
Por tanto ambos están estrechamente relacionados. El estudio de métodos se relaciona con la reducción del contenido de trabajo y la medición del trabajo con la valoración numérica y el establecimiento de valores estándar para el contenido del trabajo.
En España tenemos muchas personas con conocimientos técnicos para realizar mejoras de todo tipo, cuando nos referimos a instalaciones automáticas o semiautomáticas pudiendo llegar incluso a ser capaces de automatizar cualquier tarea, pero hay una escasez de personas que tengan los conocimientos y que estén entrenados para otorgar un tiempo standard que se ajuste a la normativa que recomienda la OIT.
Esto viene provocado por el envejecimiento de los técnicos (que fueron imprescindibles en los años 60- 90) en los que la mano de obra era un factor fundamental en la fabricación de cualquier producto, y que poco a poco perdieron su importancia con la llegada de la automatización, donde se prestaba mucha más atención a las inversiones y su rentabilidad que a la mano de obra directa.
Durante los años de la automatización, los técnicos antes mencionados, han mantenido con su saber hacer el equilibrio entre los tiempos máquina y los tiempos manuales.
En estos momentos, la mayoría de esos técnicos ya se han jubilado o están a punto de hacerlo y nadie se ha preocupado de formar en estos temas a las personas que les han reemplazado o que tienen que reemplazarles.
En este momento, en que el grado de automatización de nuestras empresas, está incluso por encima de lo necesario. Es cuando empieza de nuevo a valorarse la optimización y la medida racional del tiempo de la mano de obra directa.
Ante la acuciante necesidad existente en España de incrementar la productividad, nos encontramos que los profesionales sobre el tema, no disponen de los conocimientos de las técnicas necesarios para efectuar la medición del trabajo siguiendo las recomendaciones que sobre este tema establece la OIT.
Para aumentar la productividad, hay que mejorar todo el sistema productivo y una parte esencial del mismo, es el tiempo que dedicamos para la producción de un determinado producto, otra parte importante es el que podríamos utilizar y no utilizamos por cosas que suceden en el día a día y que ni tan siquiera nos damos cuenta.
Cuando se habla de un Técnico de Métodos y Tiempos, la mayor parte de las personas pensamos en un cronometrador, y que un cronometrador, es un señor que con un cronometro en la mano mide el tiempo que pasa.
Esta es una forma de pensar demasiado simple y además errónea que induce a problemas productivos y puede provocar problemas laborales y sociales. El Técnico de métodos no solo cronometra si no que organiza y distribuye el trabajo, calcula los descansos acorde con las recomendaciones de la OIT diseña, proyecta e implanta sistemas optimizados de trabajo y está constantemente aplicando la mejora continua desde un punto de vista de rentabilidad.
Cuando el Técnico de Métodos y Tiempos, cronometra, no es un cronometrador de carreras, es un cronometrador industrial, es decir no solamente tiene que medir el tiempo que transcurre, tiene además que observar la actividad o ritmo de trabajo que lleva el operario. Es este el tema más delicado ya que la actividad es una variable subjetiva que solo se observa con experiencia y con ejercicios de reciclaje de los cronometradores el error en la apreciación de la actividad está tipificado en un máximo del 5% tanto en positivo como en negativo y debiendo el cronometrador justificar que en el año en curso ha realizado los ejercicios y los resultados de estos.
El Técnico en Métodos y tiempos, no solo debería ser capaz de medir el tiempo del proceso cuando este ya está implantado, deberá ser capaz de estimar el tiempo que se va a tardar incluso en la fase de proyecto para poder valorar y decidir sobre las posibles opciones en su confección, esto solo se hace con experiencia y con sistemas de tiempos predeterminados.
Las técnicas de valoración de los tiempos de trabajo, no son complejas, simplemente requiere del conocimiento de ciertas recomendaciones que establece la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y mucho entrenamiento.
Desde AGA “Asesores de Gestión” Animamos a la Asociación a que promueva acciones encaminadas a formar a verdaderos Técnicos de Métodos y tiempos.
Julio Cuesta
http://www.aga-asesores.com
